Trabajar con la misión de motivar, acompañar e incentivar procesos autónomos de organización, producción, reconocimiento cultural y comercialización del oficio artesanal en comunidades indígenas, supone diferentes retos a nivel teórico, logístico y metodológico. Propiciar el encuentro entre diferentes formas de vida y de pensamiento, tal como lo proponía el proyecto, exige encontrar nuevos lenguajes desde los cuales se puedan reconocer diferentes voces y construir de manera colectiva, un conocimiento y unas prácticas que se enfocan en el mejoramiento de las condiciones de vida de las comunidades respetando y promoviendo sus formas de ser y vivir.

Para cumplir con este fin, el proyecto se enfocó en trabajar a partir de tres experiencias centrales: la del artesano, la del diseñador y la del antropólogo.

Este caminar junto a las comunidades indígenas comienza por comprender el pensamiento indígena, un pensamiento que es de tal complejidad que en un solo objeto se logran integrar aspectos de la vida social, cultural y material. El antropólogo y el diseñador deben introducirse en este pensamiento, escuchar la voz de las comunidades, y empezar a crear un diálogo en el que se van revelando los diferentes elementos y compuestos de ese pensamiento complejo que permiten encontrar las respuestas y soluciones pertinentes para cada contexto y situación. Las propuestas de trabajo sugeridas desde estas dos aproximaciones, se encaminan hacía el fortalecimiento del oficio artesanal por medio de la exploración e innovación en las técnicas y diseños, motivando la investigación propia y complementándola con el proceso organizativo y comercial.

La riqueza cultural de los pueblos indígenas es la cuna en donde adquieren sentido las piezas artesanales que elaboran desde tiempos inmemorables y que hablan de su visión cosmogónica y concepción de vida. No se puede percibir un objeto artesanal dejando de lado su mitología, su valor sagrado, la referencia a una cultura con su historia y su trasegar, sus familias y pueblos. Es por esto que la memoria ha sido uno de los dos pilares, con la creatividad, sobre los que se ha entretejido el trabajo de fortalecimiento del oficio artesanal con los grupos indígenas involucrados con el proyecto.

Entre hacer y crear un objeto artesanal no sólo hay una distinción sobre la condición de réplica y de origen. Estas dos acciones nos invitan a pensar en la unicidad de cada una de las piezas debido a sus particularidades en tiempo, lugar y artesano; características que hacen de cada objeto cúmulo de riqueza y originalidad. Sumado a esto, la utilidad de este y las intenciones tras su elaboración son el reflejo de un pensamiento único que lo antecede.

Ante los retos que supone la introducción de la comercialización del producto artesanal en las formas de vida indígenas, anhelando mantener una relación armoniosa con sus prácticas y formas de pensamiento, el proyecto prepara a los artesanos y artesanas para ser parte de un contexto comercial integrando sus formas organizativas y sus formas de participación en el mercado nacional e internacional.

La distribución de roles por género o familia, las redes de intercambio, los tiempos de producción relacionados con los tiempos de la selva, son algunos aspectos a partir de los cuales las comunidades gestionan el proceso artesanal cuando se fortalecen los lazos familiares y las relaciones entre los integrantes de las comunidad al igual que se preservan los conocimientos trasmitidos de generación en generación.

COMPONENTES